PACIENCIA

PACIENCIA

Paola Minetti
Psicóloga
Especialista en Pedagogía Montessori
Se tiene o se entrena? Si hay algo que deseamos tener en esta cuarentena es: ¡¡paciencia!!
Rebuscamos en los arcones más profundos de nuestros ser a ver, si por casualidad, encontramos la fórmula que nos bañe de paciencia para acompañar el proceso de aprendizaje en casa o a través de la pantalla.
Este contexto tan inédito como difícil, puso a prueba todas nuestras capacidades de resolución de conflictos. La paciencia, entre otras, parece tener la llave de la paz hogareña.
Lo cierto es que, ella, la estrella de estos tiempos, como vehículo infalible a la felicidad momentánea, está sobrevalorada.
El encierro nos pateó los tobillos y nos metió sin escala ni previo aviso en un mundo cotidiano tan desconocido como caótico.
De golpe y porrazo nos vimos con la casa llena de gente todo el día, trabajando y sacando turno por quien usa la pc en la tarde, saliendo a trabajar y no saber con quién dejar los chicos, con que los tres mates que nos tomábamos a solas a media mañana, oxigenando cuerpo y alma ya no formaba parte de nuestro ritual necesario, con que tuvimos que oficiar de maestra improvisada para enseñar divisiones o que las pantallas con las que peleamos hasta el 20 de marzo, hoy, es el vehículo para que los chicos “vayan a la escuela”.
UUfff, es mucho y nadie nos avisó.
Aún hoy no encontramos la pócima o la fórmula de la paciencia. No existe tal cosa.
Pensar en los procesos que estamos atravesando y unas cuantas palabras amables, aliviará este transitar tan alocado:
A todos los integrantes de la familia nos cayó el balde de agua helada a la vez. No saber para dónde salir corriendo es una respuesta propia. Respondemos igual que las hormigas cuando se les patea el hormiguero.
El parche de las clases por zoom es eso, un parche. El que nos salvó las papas, pero nunca jamás reemplazará la escuela.
El alma sigue desabrigada, no nos podemos juntar con familiares ni amigos.
Nuestros hijos tienen la necesidad vital de jugar con pares y eso lo estamos resolviendo medio a los ponchazos.
Mejor entregar una tarea tarde, que a tiempo pero con heridas emocionales por peleas.
 
¿Cómo vas vos con la paciencia? Te leo
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