Los Abuelos

Los Abuelos

Paola Minetti
Psicóloga
Especialista en Pedagogía Montessori

“Planta de ají, planta de ensalada, todo esto es muy lindo pero acá nadie entendió nada”.

Con este versito empezaba mi abuelo el intercambio epistolar con su sobrino que recién había emigrado a Estados Unidos, respondiendo a la tarjeta de navidad que tenía un árbol lleno de purpurina y al pie decía: “Merry Christmas”

Mi abuelo, que fue el gigante que me prestó los hombros para que yo haga pie ahí, es eterno.

El versito hizo historia, trascendió generaciones, tanto que aun hoy hacemos el chiste. Siempre comenzaba las cartas familiares con una rima.

Ayer, charlando con mi tía Ana, sobrina de mi abuelo, otra vez lo trajimos, lo abrazamos. Sentirnos y encontrarnos siendo parte de su historia, nos alivia, nos hace bien, nos filia.

Ya no nos reunimos los lunes a comer asado en su casa, ni siquiera alguien de la familia sigue su estricto ritual para la preparación del café. Pero fuimos testigos de su vida y formamos parte de su historia, que es también la nuestra.

Solo dos certezas les traigo:

  • Todos deberíamos tener un abuelo eterno y si no nos toca, debería existir un lugar para poder reclamarlo. Los abuelos eternos, esos gigantes, están para esta vida y la otra.
  • La creatividad te salva, te ordena y te ubica. Trasciende generaciones, hace huella y claramente, instala filiación. Nos amarra a esa historia que nos da cuerpo y que a la vez, necesitamos atravesar.

¿Y vos? ¿tuviste un abuelo eterno? ¿tus hij@s lo tienen?

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